El alcalde de Tegucigalpa, Juan Diego Zelaya, asumió este domingo el bastón de mando de la comuna capitalina y aseguró que uno de sus principales retos será superar la gestión de Nasry Asfura, además de gobernar “sin luna de miel”, al considerar que los contribuyentes necesitan respuestas inmediatas a los problemas de la ciudad.
Durante su discurso, Zelaya afirmó que su administración trabajará desde el primer día en temas prioritarios como el tráfico vehicular, la dotación de agua potable y la construcción de infraestructura que dignifique la vida de los capitalinos. Señaló que su visión de ciudad se sostiene en cinco pilares: seguridad, generación de empleos, movilidad, agua y ciudad digital.
El acto de toma de posesión se realizó la mañana de este domingo en el Museo de Identidad Nacional (MIN), ubicado en el casco histórico de Tegucigalpa, con la presencia de invitados especiales, entre ellos el presidente electo Nasry Asfura, el presidente del Congreso Nacional Tomás Zambrano, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Gustavo Valerio, y la presidenta del Cohep, Anabel Gallardo.
Zelaya pidió sabiduría a Dios para guiar sus decisiones durante los próximos cuatro años de gobierno municipal y reiteró su compromiso de unir a la familia capitalina en torno a un proyecto de ciudad con soluciones concretas.
En el marco del acto, el edil también felicitó a las mujeres hondureñas por su día, dedicando un mensaje especial a las mujeres de su familia y reconociendo el papel fundamental de las mujeres trabajadoras, emprendedoras y jefas de hogar en el desarrollo del país.
