El empresario Eduardo Facussé planteó que una salida viable a la polarización política que atraviesa el país sería un acuerdo entre el Partido Nacional y el Partido Liberal para la presidencia del Congreso Nacional.
Según lo expuesto, Facussé considera que el Partido Nacional debería respaldar a un liberal moderado de la nueva guardia, como Carlos Umaña —quien fue el diputado más votado—, para dirigir el Legislativo durante los primeros dos años del período.
El planteamiento incluye que, a cambio, el Partido Liberal se comprometa a apoyar posteriormente la elección del nacionalista Tomás Zambrano como presidente del Congreso Nacional para los dos años siguientes.
Facussé sostuvo que el perfil del presidente del Legislativo debe ser de confianza para el electorado liberal y, al mismo tiempo, moderado para ser aceptado por el Partido Nacional, advirtiendo que cualquier otro esquema mantendría la polarización política.
