El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió un contundente pronunciamiento este 10 de enero de 2026, en medio de la crisis generada por el decreto publicado en La Gaceta que ordena un nuevo escrutinio total de actas electorales en Honduras.
En su comunicado oficial, Washington recordó que 3.8 millones de hondureños expresaron su voluntad en las elecciones del 30 de noviembre de 2025, cuyos resultados ya fueron certificados por el Consejo Nacional Electoral (CNE). El mensaje advierte que cualquier intento de anular ilegalmente los comicios acarreará graves consecuencias y subraya que la violencia política no tiene cabida en un proceso democrático.
Estados Unidos reiteró que el pueblo hondureño merece una transición pacífica del poder y expresó su disposición a colaborar con el presidente electo Nasry Asfura, con el fin de avanzar en objetivos compartidos de prosperidad, seguridad y desarrollo.
Este pronunciamiento refuerza la postura de Washington, que desde diciembre de 2025 ha felicitado a Asfura como ganador de las elecciones con el 40.26 % de los votos, instando al respeto de los resultados validados por el CNE y observadores internacionales como la OEA.
La declaración se produce horas después de la publicación del decreto legislativo sancionado por la presidenta Xiomara Castro, el cual la oposición califica como inconstitucional y como un obstáculo para la entrega del poder prevista para el 27 de enero.
