Una muralla de militares resguarda este día las instalaciones del Congreso Nacional, a pocas horas de que se realicen los actos de instalación de la próxima legislatura, en un ambiente marcado por alta tensión política.
A diferencia de la jornada anterior, cuando el perímetro del Legislativo estaba protegido por vallas metálicas, estas fueron retiradas durante la madrugada, siendo sustituidas por un fuerte despliegue de elementos de las Fuerzas Armadas.
El resguardo militar se concentra principalmente en los accesos principales y alrededores del Congreso, mientras se ultiman detalles para la sesión solemne de instalación del nuevo período legislativo.
La presencia castrense ocurre en medio de un contexto político complejo, caracterizado por negociaciones, disputas por la junta directiva y llamados a garantizar el orden institucional durante el inicio de la nueva legislatura.
