El Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) enfrenta una de sus crisis más severas, marcada por denuncias de muertes de pacientes, falta de insumos médicos, servicios colapsados y presuntos actos de corrupción que afectan directamente a miles de derechohabientes en el país.
Pacientes y familiares aseguran que en distintos centros del IHSS no hay suficientes médicos, personal de enfermería ni materiales básicos como jeringas, gasas y equipo quirúrgico, situación que ha provocado retrasos prolongados en la atención. Según testimonios, al menos un paciente renal habría perdido la vida por no recibir atención oportuna.
A estas denuncias se suman señalamientos sobre supuestas exigencias de pagos irregulares para acceder a consultas o procedimientos, mientras autoridades del IHSS sostienen que cuentan con el personal necesario, una versión que contradice la experiencia diaria de los usuarios.
La indignación crece al contrastar la crisis con las cifras presupuestarias: más de 9,500 millones de lempiras anuales aportados por trabajadores y empresas, un presupuesto asignado de 9,552 millones para 2025 y otros 3,600 millones aprobados para emergencias, sin que la situación del sistema de salud muestre mejoras visibles.
